Se acaba el mes de septiembre, el mes «estrella» para practicarlas y soportarlas.
Prácticas humillantes y vejatorias hacia los estudiantes que llegan nuevos. Rituales de los veteranos con el objetivo de humillar al novato mediante acoso o abuso, y parece ser que con el objetivo de que éste pueda formar parte del grupo, grupo al que seguramente (tal como se comportan) no quiera ni si quiera pertenecer.
¿De verdad alguien cree que con la superación de ese tipo de pruebas, se favorece la integración al grupo? Todo lo contrario, en mi opinión atentan en la mayoría de los casos contra la dignidad de las personas y coaccionan su libertad.
A pesar de ser una práctica ilegal, se sigue repitiendo año tras año. Los estudiantes de primer curso son bañados en vino, tienen que beber alcohol a través de un embudo hasta caer inconscientes, comer pastillas de caldo, ir en ropa interior por la calle o restregarse en comida de perro o en el barro… bonita forma de integración.
De verdad veteranos, pensad en algo más constructivo para integrar a vuestros futuros compañeros. Creedme, no hace falta humillar para integrar.
